viernes, 2 de septiembre de 2016

#ConciliarEsVivir #ConciliaAcción









¿CONCILIACIÓN?

Se lleva hablando mucho tiempo de  conciliación. De intentar encontrar el punto medio entre el trabajo y tu vida personal para que todo fluya y podamos disfrutar de nuestra familia como nos merecemos y trabajar para supuestamente sentirnos realizados.

Pero esa palabra creo que no existe, es un mito. Sé que una gran comunidad de madres y padres están intentando por todos los medios que eso no sea así, aunque sin éxito ninguno de momento.

Para realmente poder conciliar deberíamos cambiar primero de todo, el sistema político de este país, luego los horarios de trabajo establecidos que como todos sabemos son peor que malos y por último, educar a la sociedad para que entiendan que esto es un bien común. Que no es solamente una rabieta de un grupo de madres y padres con poco tiempo para disfrutar de sus hijos. Que esto es algo necesario para que en un futuro demos importancia a lo que realmente la tiene.

No os voy a contar mi caso en particular, pero a día de hoy, la mejor solución que hemos encontrado es que yo dejara de trabajar para poder "conciliar".

Y es que creo, y puede que esto no guste a nadie, pero creo sinceramente que la culpa de que no haya conciliación la tuvimos nosotras.

Me explico. En su momento las mujeres se reivindicaron y dijeron que querían poder trabajar como los hombres y al final (como siempre) conseguimos lo que queríamos. 
Pues bien, creo que ese acto nos sentenció y ahora nos hacen elegir entre trabajar o tener una familia. Nos dieron un ZASCA épico en toda la boca sin darnos cuenta y es ahora cuando estamos pagando las consecuencias.


Por eso tenemos que pedir las cosas bien, con cabeza y sin dejarnos cegar por falsas promesas. Que las mujeres y hombres que quieran trabajar, puedan hacerlo. 
Que las mujeres y hombres que a parte de trabajar quieran tener la opción de disfrutar de su familia, puedan hacerlo. 
Que las mujeres y hombres que quieran formar una familia no tengan miedo a las represalias por parte de las empresas, como perder su puesto de trabajo, bajar de categoría, pluses...  

Por eso me he unido a esta causa, por eso estoy escribiendo esto y por eso creo que podemos conseguirlo. Porque creo que ahora somos mucho más conscientes de lo que queremos y lo que hacemos y porque siempre estamos a tiempo de remendar los errores del pasado.
A continuación os dejo varios enlaces donde encontrareis toda la información que necesitáis, todo lo que se pide y todo lo que se quiere conseguir.

http://crianzaconapegootromundoesposible.blogspot.com.es/2016/08/hoy-me-dirigo-todas-aquellas-personas.html

https://docs.google.com/document/d/1ZGABwYBUAQVlTkSd0N7a49xyTSvSvHIvx0GAPcdiXTI/edit

https://docs.google.com/document/d/1VCFeILCBUOMrr6X9ZyjKvVXAe7aqhhAg4QIzwsREPmM/edit

Si os apetece uniros a la causa con nuestro equipo  #MamisTetamoranas o a cualquier otro, te esperamos en Twitter los días y horas señaladas.
Os adjunto el cartel a continuación.

 
 

jueves, 1 de septiembre de 2016

Noa y su nueva aventura



Hoy 1 de Septiembre empieza la cuenta atrás para que Noa vaya por primera vez al colegio.
Para mí es una sensación agridulce porque llevo 3 años en los que hemos estado prácticamente la 24h del día juntas.

Va a empezar una etapa muy importante en su vida y tenía mis dudas en si escolarizarla o no. Porque como ya sabemos, no es obligatorio hasta los 6 años. Así que ha sido una decisión muy muy meditada. 
Pero después de hacer una gran lista de pros y contras, de pensarlo y repensarlo muchas veces creo que hemos tomado la mejor decisión (o eso esperamos).

Donde vivimos hay varios colegios, todos ellos muy diferentes entre sí y pocos eran acordes a nuestro estilo de vida y a la manera en la que estamos educando a nuestra hija.
Con esto no quiero decir que el resto de colegios sean peores ni mejores al que hemos elegido para Noa, simplemente que yo quiero que mi hija vaya a un colegio con unos valores y sistema educativo que se adecue en la medida de lo posible a mi estilo de vida. A la manera que tenemos de ver y vivir la vida
Y creemos que el colegio donde va a ir la peque se adapta a la educación que le damos en casa, que nos ayudará a guiarla y que con ellos conseguiremos que Noa aprenda de la manera más feliz.

Así que en unos días nuestra peque empezará una nueva aventura y nosotros con ella.

Y vosotr@s... ¿Nos acompañaréis? 



Seguiremos informando...


¡Besos y Feliz día!

viernes, 26 de agosto de 2016

Nos vemos en Septiembre!


Este año nos hemos venido de nuevo a pasar unos días a nuestro paraíso particular, pero este año somos uno más y eso lo va a hacer más especial si cabe.

Si os soy sincera, este año me apetecía mucho irme a algún hotel con playa y piscina para desconectar de todo, reorganizar mi cabezota y por supuesto, tumbarme a la bartola sin pensar en preparar comidas ni hacer lavadoras, etc. Pero con Leo tan pequeño y nuestra situación de trabajo actual no podíamos cuadrar fechas y este es nuestro mejor plan.

Así que, somos conscientes de la suerte que tenemos de poder disfrutar de este pedacito de cielo y lo aprovecharemos al máximo.

Serán pocos días pero intensos. En los que espero poder leer, relajarme y dormir (vendrán un par de días mis padres). Y por supuesto, hacer alguna excursión chula, mucha playa, hacer millones de fotos, disfrutar mucho de los míos y seguir creando recuerdos inolvidables.

Así que nos vemos a la vuelta en Septiembre con las pilas cargadas, con millones de proyectos nuevos y miles de sueños por cumplir.

Os espero a la vuelta, para que me acompañéis como hasta ahora.



¡Besos y Feliz día! 

martes, 9 de agosto de 2016

Verano

VERANO... Para los adultos es solo una palabra, pero para un niño es mucho más, esa palabra para ellos es todo un mundo. 

Para los niños el verano es pura magia! Es una época en la que la rutina desaparece y cada día es una aventura. El verano es ese momento en el que los niños son realmente niños. 

El verano para ellos son días de playa hasta el amanecer, helados, comer sandía como si no hubiera un mañana, tardes de piscina en casa de los primos, ir a casa de los abuelos a estar en el huerto, recoger huevos de las gallinas y jugar en el barreño. Es ir desnudos casi todo el día, correr, saltar, buscar conchas, hacer guerra de globos, rasparse las rodillas, bailar la canción del verano, reír a carcajadas y volver en el coche después de un día de no parar y que tu hija te diga "mamá, me lo he pasado muy mien". 

En verano los niños se despiertan felices y caen en la cama derrotados por todas las aventuras vividas ese día y con una sonrisa que los delata. 

El verano para ellos es felicidad, es dejarles ser ellos mismos y crear recuerdos increíbles que les ayuden para cuando sean mayores, que la palabra verano siga siendo mágica.







¡Besos y Feliz día!

martes, 26 de julio de 2016

LEO Y SU SUPER PODER (III)

Y después de más de 4 horas y media separados, por fin me subieron a la habitación donde estaba mi marido con el niño. Rubén corrió a la camilla, me dejó al niño en el regazo y por fin pude verlo, sentirlo, tocarlo y besarlo. Y al levantar la cabeza para decirle algo a mi marido, nos miramos y me abrazó.

Nunca antes me había abrazado de esa manera. Lo noté aliviado pero con miedo, nos volvimos a mirar y rompimos en llanto. Y me dijo que había sido la peor experiencia que había pasado. Que habían sido muchas horas sin saber de mí. De saber cómo estaba, de ver a mi hijo llorar y no poder calmarlo porque sabía que lo que quería era estar con su madre...

Las siguientes horas estuvimos los 3 solos, conociéndonos, abrazándonos, oliéndonos... y sólo nos "interrumpían" las enfermeras que entraban para controlarme. 

En ese tiempo, Rubén me explicó lo que había pasado. Me dijo que en cuanto nació Leo se lo llevaron a la habitación para hacer el piel con piel, que no se separó de su lado en ningún momento porque cuando le dijeron que se lo llevaban para hacerle las primeras pruebas y vestirlo les dijo que él también iba, y a la enfermera le pareció bien. Así que fue él quien le dio su primer baño, lo vistió y estuvo a su lado en todo momento.



No lo voy a recordar como un parto bonito, porque para mí no lo fue. Mucha gente dirá que esto no es parir, y no, no lo es. Es algo que me duele, me desgarra el alma y después de 2 meses, aún me hace llorar.
Como ya dije, antes de quedarme embarazada de Leo tenía unas ideas preconcebidas para la hora del parto. Pero mi hijo vino con un súper poder, el de cambiar a las personas, el de cambiarme a mí. Porque no, no soy la misma ni lo seré jamás. Tengo una cicatriz que me lo recuerda a diario, una cicatriz que me toco cada día para darle las gracias a mi hijo por enseñarme que la vida está para vivirla. Que no podemos dejar nada para mañana, que hay que vivir en el presente y disfrutar de cada momento.

Mi hija me dio alas y mi hijo me está enseñado a volar con ellas.


¡Besos y Feliz día!  

 



 

viernes, 22 de julio de 2016

LEO Y SU SUPER PODER (II)

Le dije a mi madre que se llevara a Noa a su casa para que durmiera esa noche allí y yo poder "descasar" ya que a las 7 de la mañana tenía que ingresar en el hospital para la cesárea.
Pero después de recoger toda la casa, hacer y deshacer más de tres veces mi bolsa y la del niño (y volver a repasar), dejarlo todo como yo quería en casa para nuestra vuelta, darme el último baño con Leo dentro y hacernos unos selfies antes del día L... a las 24.40h rompí aguas!!!

Madre mía, no lo podía creer!! Cómo había pasado, cómo podía ser posible si el niño estaba atravesado y yo tenía la cesárea programada!!

Corriendo desperté a mi marido que no se lo creía, me metí en la ducha (esta si iba a ser la última ducha juntos), nos vestimos, respiramos hondo y nos fuimos para el hospital ilusionados porque pensábamos que Leo había vuelto a darse la vuelta y podríamos vivir ese momento que tanto habíamos deseado. 


Peeero, como ya dije, son nuestros peques los que deciden como venir al mundo y Leo venía con un nudo en el cuello y había metido un brazo en el canal de parto, así que todo se precipitó. Me metieron en quirófano sin poder decirle nada a mi marido, solo recuerdo mirarlo y sonreírle. Una vez dentro, todos empezaron a correr. Recuerdo que oí decir al cirujano que no quería fallos y que no había tiempo, de la nada salió una chica muy maja, me dijo que era la anestesista y que me iban a sedar entera, que no me preocupara por nada porque no sentiría nada. Me probó un par de mascarillas, con la segunda me dijo que me relajara y respirara tranquilamente y...

De repente noto que me despierto pero tengo mucho sueño, no sé dónde estoy y tengo frío. Escucho que alguien me dice que me tengo que despertar, que no puedo seguir durmiendo... Pero tengo sueño y quiero dormir!! Las voces me dijeron que si tenía frío, les dije que sí y de repente noté algo calentito, ya vi a las 3 voces que me hablaban y me dijeron que mi hijo estaba con su padre pero que yo tenía que seguir un rato más ahí y yo sólo podía pensar en mi hijo.
Quería tocarlo, olerlo, acariciarlo y saber que estaba bien, decirle que yo estaba bien y darle la bienvenida a este mundo como se merecía, como nos merecíamos.


¡Besos y Feliz día!

miércoles, 20 de julio de 2016

LEO Y SU SUPER PODER (I)

Tengo tanto que contar que no sé por dónde empezar...

Me he tomado mi tiempo, no sabía si contarlo o no. Pero aunque no lo vaya a leer nadie, yo me voy a desahogar y explicar que sentí con la llegada de mi segundo hijo.
Y es que llevaba tanto tiempo esperando ese encuentro... Y nunca imaginé que sería de la manera en que ocurrió todo.

Desde antes de quedarme embarazada siempre quise que mi segundo parto fuera en casa. En la intimidad de nuestro hogar, respetando los tiempos y necesidades mías y de mi hijo. Pero ahora soy consciente de que no podemos decidir nada y menos la llegada de un hijo, porque al final, siempre es él quien decide cómo llega al mundo. Y creo que desde bien temprano tuve las primeras señales de que no sería como había imaginado, aunque yo me negaba a verlas.

Este segundo embarazo lo viví mucho más consciente, más serena y más tranquila hasta que llegó el tercer trimestre. Es ahí cuando todo se me empezó a desbaratar y lo único que quería era intentar asimilar todo lo que se me venía encima y acabar de disfrutar de ese momento.


Me dijeron que mi hijo estaba en una posición transversal y que si no se colocaba "bien" me deberían practicar una cesárea. Así que busqué alternativas como una desesperada desde el momento en el que salí de la consulta del ginecólogo. 
Empecé como una loca con la pelota, ya no era solo que me sentara a hacer los ejercicios, sino que desayunaba, comía y cenaba encima de la pelota. Hacía la postura del gato (yoga), me hacían cada día reflexología podal, caminaba a cuatro patas, saltaba, caminaba, subía y bajaba las escaleras del bloque donde vivo... incluso fui a que me hicieran un tipo de medicina china llamada moxibustión. Esto último, consiguió que se colocara hacia abajo!! Pero no por mucho tiempo...

Así que el jueves 19 de mayo, en la última visita con la doctora, esta me dijo que al día siguiente me harían cesárea, que ya no iban a esperar más y que por fin conocería a mi hijo. Aguanté como una campeona sin llorar en la consulta, pero cuando llamé a mi marido... ya no me pude contener. 

Al día siguiente conocería a mi hijo, pero era tanto miedo lo que sentía, tanta incertidumbre por lo que iba a vivir y tan poco tiempo para asimilar!

¡Besos y Feliz día!