martes, 13 de octubre de 2015

La maternidad no es de color de rosa



La maternidad no es de color de rosa, no, no lo es! Hay días que ni siquiera eres capaz de percibir la luz parpadeante de tu móvil a las 6:30 de la mañana para parar la alarma y ponerte en marcha.

Siempre que hablaba con mis amigas sobre el tema "hijos" lo veía todo muy fácil, lo tenía todo pensado y estudiado para que no se escapara nada de mi control. Hasta que a los 27 años me quedé embarazada y todo lo que tenía bien organizado y estructurado se vino abajo de un plumazo.

Te quedas embarazada y cuando te haces el test lloras como nunca antes y no sabes porque. Esperas a tu marido en casa con los nervios a flor de piel, no sabes cómo decírselo y cuando escuchas las llaves y vas al recibidor le enseñas el predictor y te hechas de nuevo a llorar como si se acabara el mundo y él te mira con cara de no saber que pasa y cuando consigues frenar un poco el llanto te dice: pero ¿eso es bueno o malo? Y es ahí cuando empieza todo...
Empiezan a asaltarte las dudas y los miedos, empiezas a preguntarte miles de cosas que la verdad ¿porque no nos lo preguntamos antes de estar en estado? lo digo más que nada para ir sobre seguro!!

Llevo dos años y casi 5 meses siendo madre bipolar, si si, bipolar!! Porque mi estado de ánimo puede cambiar en décimas de segundo según vea lo que ha hecho mi hija en la habitación, comedor, baño o cualquier rincón de la casa. La quiero mucho, muchísimo de verdad. Y todas las que sois madres sabéis que es un amor tan puro que a veces nos cuesta expresarlo con palabras, pero muchas veces agota, cansa y te deprime. Y de verdad que yo no estaba preparada para esto porque nadie te lo dice antes de lanzarte al vacío a este nuevo mundo.

Ser madre me ha dado mucho, muchísimo!! Me ha abierto un campo infinito de posibilidades, me ha hecho abrir los ojos, conocerme mejor, saber que soy mucho más fuerte y capaz de hacer cosas que antes ni imaginaba, te hace ser mucho más selectiva con la gente que te rodea y un largo etc. Pero también te hace más vulnerable, más miedosa y te das cuenta que el tiempo vuela y si no haces nada por evitarlo, se te escurre entre los dedos sabiendo que ya no volverá. 

Pero si repetimos, será que no es tan malo como parece ¿no? 

Al fin y al cabo ya estoy muy loca y mi bipolaridad va en aumento día a día. No creo que ser bimadre me afecte mucho más ¿o si?


¡Besos y feliz día!