miércoles, 18 de noviembre de 2015

Personas especiales

A los 18 años entré en una empresa con contrato de formación, nerviosa muy nerviosa. Siempre me pongo de los nervios cuando voy a conocer a un grupo grande de personas a las que no conozco de nada y me tenso. 
Pero bueno, vamos al grano! Hace 12 años conocí a muchas personas en esa empresa, y entre ellas, una mue especial, de las que me siento orgullosa de seguir manteniendo relación pese a que nos veamos poco, nada o solamente hablemos por las redes sociales aun viviendo en el mismo pueblo jejeje!
Pero el caso es que conocí a una mujer que desde el primer momento me cautivó. La veía serena, responsable, trabajadora... pero había algo más en ella, no sabía que era pero sabía que escondía mucho más. Y así es, ya que años después sigue dándome consejos y las palabras que tiene hacia mí aunque ella no lo sepa, me abren los ojos para que mire a través de otro cristal y siga adelante sin miedo.
A lo mejor ella no lo sabe pero la admiro por su gran valentía y la bonita familia que ha formado. Y hace poco, al enterarse que estaba embarazada y al ver una fotografía de mi hija en IG y yo preguntándome que haríamos cuando fuéramos 4 en casa, me mandó un escrito que quiero compartir con todos los que me leáis.

Qué necesita una mujer embarazada del siglo XXI? 
Desde mi experiencia es muy importante el apoyo emocional. Necesitamos sentirnos escuchadas, abrazadas, comprendidas, acompañadas en nuestra alegría y también en los momentos en los que sientes que no es como habías esperado. Sentir que no estás sola. Ni para celebrarlo, ni para decidir, ni para parir. 
Necesitamos parir acompañadas, ya sea en casa, o en un centro hospitalario, pero acompañadas de verdad, sentir que tienes al lado a alguien que vela por tus prioridades, que tú no tienes que ocuparte de defender lo que has elegido y lo que no quieres en tu parto, porque estás pariendo y tu cerebro está en otro lugar. Necesitamos sentirnos acompañadas, motivadas y ayudadas en los momentos más duros en los que creemos no poder seguir, tener a alguien que nos diga lo bien que lo estamos haciendo aunque sea duro, y merecemos sentirnos apoyadas, que nos recuerden que estamos hechas para parir. 
Necesitamos intimidad y respeto en los primeros días con nuestro bebé, que la sociedad entienda que los primeros días son sagrados y que cuando estemos preparadas para compartirlo saldremos del nido y nos haremos visibles. 
Necesitamos sentirnos respetadas, necesitamos saber que tenemos derecho a ignorar algunas cosas relacionadas con el embarazo y aprenderlas en el camino de la gestación, sin tenernos que sentir culpables. No hemos nacido con la vivencia de lo que es un embarazo, y no sabemos cómo nos vamos a sentir en determinados momentos. No sentirnos juzgadas es facilitarnos el camino para crecer y disfrutar del sentimiento que nos empodera como mujeres. 
Necesitamos que nos hagan ver, sobretodo la primera vez, que el bebé no necesita prácticamente nada, sólo algo de ropa, los brazos de sus padres, leche materna y mucho amor, y que todos los accesorios que nos han hecho creer y nos hacen creer que necesita son sólo intereses comerciales, sólo nosotras sabemos lo que nuestro bebé necesita. 
Necesitamos un grupo de apoyo a la lactancia, para sentirnos acompañadas y bien informadas para poder decidir. Solemos elegir si damos o no lactancia materna sin tener toda la información, sin saber todo lo que podemos llegar a dar y a recibir, y que no sólo es alimento. Que nos recuerden que somos mamíferas, y que en lugar de hacernos creer que no somos capaces nos digan que no es fácil, pero que con apoyo podemos hacerlo: escuchándonos y creyendo en nosotras, en nuestro cuerpo, en el instinto de nuestro bebé y en la naturaleza.

Este texto que compartió conmigo  es el primero que escribe y me siento enormemente orgullosa que me eligiera a mí para ser la primera en leerlo.
 
Mireia, sé que uno de tus sueños es acompañar a mujeres en ese momento tan bonito que es la maternidad y sé que lo vas a conseguir. Porque como me pusiste en el correo "no hay nada como desear muy fuerte para que llegue". Te deseo lo mejor y me alegro de tenerte cerca, un abrazo!


¡Besos y Feliz día!