lunes, 14 de marzo de 2016

Mi #LivingBookingExperience


Buenísimos días!

Llevo mucho tiempo planificando las vacaciones de semana santa de este año, que para nosotros serán como las tan de moda "babymoom" pero con nuestra peque (no sabemos ir a ningún sitio sin ella). Y cuando la semana pasada recibí un correo de Madresfera con una invitación para participar en un concurso express junto a Booking.com me volví loca y no pude evitar pensar ¡¡tiene que ser para mí!!

Lo tenía todo más o menos atado pero fue ver el mail y me enamoré del plan que nos ofrecían. La propuesta que recibí estaba en elegir entre 3 alojamientos de ensueño (difícil elección) y explicar el por qué y que nos gustaría encontrar
Nos ha costado lo nuestro decidirnos, pero estando ya en el tercer trimestre de embarazo no queríamos arriesgarnos en irnos muy lejos y sinceramente creo que es la mejor decisión porque ahora ya no puedo imaginarme otro sitio para pasar unos días que no sea en Can Bassa.


A nuestra familia la costa brava nos tiene enamorados, y al ver el Hotel de Can Bassa dijimos que sería el rincón perfecto para perdernos unos días, desconectar, disfrutar de la naturaleza y vivir nuestra última aventura  en familia siendo 3.

Ya me imagino allí disfrutando de un amanecer tranquilo sentada en el jardín, envuelta en una manta y como música de fondo el cantar de los pajarillos dándome los buenos días. Tumbarme en el césped mientras mi hija juega con su padre y leer un libro o disfrutar de la noche viendo las estrellas rodeados de silencio y bailar en silencio nuestra canción. Y porque no, disfrutar de un buen un masaje, que bien nos lo merecemos!





Y qué decir de su ubicación!! Este precioso hotel es una antigua masía rehabilitada del siglo XIV situada en la zona del Baix Empordà, rodeado de naturaleza y pueblos que se han detenido en el tiempo y siguen conservando ese aire medieval que hace que te sumerjas en otra época mientras paseas por sus calles.


Así que ahora sueño con dormir en esa preciosa masía, levantarme y oler a flores frescas, desayunar contemplando el paisaje y empaparme de esa magia que desprende el lugar, para en breve poder explicarle a mi hijo la suerte que tuvimos de disfrutar de un pedacito de cielo.


¡Besos y Feliz día!